Cada mañana a primera hora Pau revisa meticulosamente las entradas del día y prepara los papeles de bienvenida personalizados que colocaremos después en cada habitación, porque para nosotros cada huésped es único y así queremos hacerlo sentir desde que entra en Palou Boutique Hotel.
Colocamos las toallas en las tumbonas de la piscina, para que los clientes puedan disfrutar de un refrescante baño, cómodamente entre el olor de azahar que desprenden los limoneros.
Llega la hora de los desayunos que se van preparando cuidadosamente bajo la petición de los huéspedes.Elegimos y cuidamos con cariño todos los productos que ofrecemos.
Limpiamos las habitaciones con cuidado y esmero, reponemos las fragancias que impregnan cada habitación.
Nos encantan los detalles: los viernes una copita de vino con unas tapitas, un café al rezagado que ha bajado tarde a desayunar, unos pétalos de rosas en la habitación cuando vemos que se trata de una estancia romántica, huevos de chocolate durante la pascua, la elección de los aromas, la música, la luz…
Lo más importante para nosotros es intentar descubrir cuáles son las necesidades de cada uno de nuestros huéspedes y siempre que esté en nuestras manos ponerlas a su alcance.
Abrir Palou Boutique Hotel fue y sigue siendo nuestro sueño, el sueño de hacer sentir especial a las personas que lo visiten, hemos querido lograr un oasis de detalles, ser algo más que un mero espacio para dormir, bañarse o leer, más allá de todo lo material lo que realmente queremos conseguir es la vivencia de la comodidad, de lo único, de lo especial. Sentimos pasión por nuestro trabajo y lo hemos querido reflejar con todos esos detalles y aunque sea frase de un anuncio aquí la dejo escrita… porque todos nuestros huéspedes lo valen!!!!
Gracias a todos, a los que ya han estado con nosotros y a los que lo harán, porque todos forman parte de la familia de Palou Boutique Hotel.