Alguien habrá quien no conozca a la Torrijas, en la serie Aquí no hay quien viva, su interpretación corría a cargo de Beatriz Carvajal, en el caso de Palou Boutique Hotel lo encarna nuestra vecina Eva. Esa vecina que cuida, alegra y mima el barrio del Palou, esa vecina que sin esperar escuchar los pasos ni las saetas, invita a la Semana Santa a salir en julio, esa vecina que se viste de “faralaes” y hace que cada día sea una fiesta, en definitiva, la vecina que no sabes, si es para que nunca tengas su tipo (ella está entre la 34 y la 36) o porque le caes bien, va y te trae unas torrijas, y tú, ante la suma de calorías y sin ver mala intención en el regalo, se las das a probar a Pablo, jefe de sala (o sea, al socio que lleva la comida a los huéspedes) , que a él, pasar de la 38 a la 40 como no significa multa alguna por exceso de velocidad, no le da importancia alguna… y mi sorpresa fueron sus palabras: “Pues para ser Torrijas no son nada grasientas”, y así fue como las probé, y tenía razón… no sabían a aceite, o a fritanga…, deduje, que calorías debían tener, pero “llevaderas”. Así que cuando vi a mi vecina Eva, le agradecí su regalo y ensalce la poca grasa y que cuidara de mi línea y de mi colesterol … y allí nacieron las Torrijas de Eva, las que ahora elaboramos cada día en Palou Boutique Hotel, en el horno (que no fritas), con la receta genuina que nos trasmitió Eva, y que de esa primera receta han nacido de nuevas, originales y diferentes. Por ello le agradecemos a Eva, nosotros y a bien seguro nuestros clientes, su aportación a nuestros desayunos y queremos hacer un guiño, a nuestra vecina Eva, seguramente, en vez de manzana le dio a probar Torrijas a su Adán “Jesús” y entre torrija y torrija…, vinieron a festejarlas Paula, Daniel y Jesús… por el momento…